ANÁLISIS CRITICO SOBRE ACCIONES DE PREVENCIÓN EN MALTRATO INFANTIL

 

Gladys Martínez

Psicóloga (UNAB)

Especialista en Psicología Jurídica y Forense

Universidad Diego Portales (Chile)

Colaboración de: Mario Andres Paez

Estudiante 9no Semestre de Psicología (UNAB)

Diplomado en Filosofía (UIS)

 

"En el fondo de ser padres, lo mas difícil no es dar la vida, sino soltar al hijo de la mano y entregarle su libertad"

Anónimo.

 

El presente articulo da cuenta de un análisis critico realizado en torno a algunas acciones especificas dirigidas a la prevención del maltrato infantil; tomando como marco de referencia para este fin algunos modelos teóricos que desarrollan esta temática, como también, la experiencia de algunos investigadores que han trabajado ampliamente alrededor de dicha problemática.

 

Fue llevada a cabo una revisión de textos seleccionados para así establecer claridad en el concepto de trato inadecuado de los niños, entendido este como la clasificación de todos aquellos actos que por acción u omisión desconocen los derechos fundamentales de los niños, y por ende, esto interfiere en el curso del desarrollo integral de la persona provocando situaciones de alto riesgo para la salud física, psicológica y social de la misma.

 

Así mismo, dicho marco de referencia teórica permite identificar y especificar un conjunto de acciones especificas destinadas a la prevención de la problemática en cuestión, que han sido tomadas como el foco del presente análisis.

 

Finalmente, las conclusiones están dadas como una mirada critica a la influencia ejercida por las mencionadas acciones dirigidas en concreto al individuo, a la familia y a la sociedad, en cuanto estas puedan llegar a contribuir en la disminución del trato inadecuado de los niños.

 

 

El maltrato infantil es una problemática que en la actualidad goza de una profunda agudización, por lo cual ha pasado a ser un fenómeno común en la cotidianidad de las sociedades de hoy en día. En esta situación radica la importancia de estudiar y observar críticamente la estructura, la aplicación, los resultados y la influencia social de algunas de las acciones de prevención de maltrato infantil propuestos hoy por hoy por los organismos encargados de la resolución de una problemática de tal magnitud.

 

En virtud de este estudio, se hace necesario mencionar un poco de historia que permita tener una visión al respecto. Desde las lecturas culturales de la historia de la antigua Grecia es posible elucidar situaciones en que los niños son sometidos a duros tratos y, en general, a condiciones en donde su integridad física, psicológica y sexual se ve altamente comprometida y expuesta en situaciones de alto riesgo de sufrir daños significativos.

 

Entre estas lecturas es posible encontrar, por ejemplo, datos que indican que en Sumaria hace 5000 años existía el llamado "Hombre del Látigo", quien a través de laceraciones castigaba a los niños a razón del mas mínimo pretexto. Del mismo modo se posee hoy conocimiento de los patrones de crianza de las antiguas civilizaciones Griegas, donde por ejemplo, en Atenas los niños eran criados en medio de las condiciones mas brutales a fin de que si alguno lograba llegar vivo a su mayoría de edad, tuviera sin mas formalidades y por el merito de sobrevivir hasta dicha edad, el merito de ser soldado y por ende se le consideraba acto para pelear y matar en el ejercicio de la guerra. En años posteriores, en los países cristianos se acostumbraba a los menores el día de los inocentes, a fin de que estos recordasen la matanza perpetrada bajo el reinado de Herodes.

 

Al abordar una problemática tan compleja como el maltrato infantil, no debe pasar desapercibido el hecho ilustrado a lo largo de la historia que evidencia la implicación de factores diversos como lo son la política, la economía, la educación y la calidad de vida, asociados tanto a las causas como a las consecuencias de este flagelo social.

 

En la actualidad aunque las practicas de trato inadecuado de los niños han cambiado haciéndose relativamente mas sutiles e imperceptibles, pero no por esto menos perjudiciales para los niños, este es un flagelo hoy considerado con suma preocupación en constante crecimiento. Un ejemplo de esto es visto en dos elementos de transmisión cultural de la siguiente manera:

 

En primer lugar, los mitos y los refranes populares a los que algunos padres recurren para mediatizar la comunicación con sus hijos infringiendo temor en ellos o aplicándoles una amenaza para ejercer la fuerza desde su aventajada posición de adultos. Es posible encontrar aquí historias tales como el llamado "Hombre del saco" o "Ropavejero" quien se lleva a los niños que son desobedientes, o refranes tales como "Te pondré una inyección si no haces..." o en su defecto dichos como "La letra con sangre entra". Estos elementos al ser propios de la cultura, se hayan en plena capacidad de dar cuenta de las formas y los artefactos utilizados durante generaciones para la vinculación con los niños por parte de quienes son responsables de su cuidado y crianza en un contexto social determinado; y a su vez maestra que estas formas y artefactos son siempre el miedo, la amenaza, la agresión y la fuerza bruta, en reemplazo de la palabra y el afecto cálido y cariñoso para con el menor.

 

En segundo lugar, los cuentos de los hermanos Grimm que permiten a su vez contemplar el estilo de vida de los seres humanos en diversas sociedades de distintas épocas (Cenicienta, Caperucita Roja, Blanca nieves, Hansell y Gretell entre otros), son una muestra fehaciente de cómo a lo largo de la historia humana los niños, ya bien sea por negligencia o abuso de cuidado, han sido victimisados sin consideración alguna en situaciones donde es claro que han debido ser amados y protegidos.

 

Cada una de estas situaciones conlleva a reflexionar sobre la naturaleza y la vivencia del sufrimiento y la angustia experimentada por los niños al tener que enfrentarse y someterse a estas condiciones de maltrato. Esto implica un nuevo abordaje del presente tema, ya no visto desde la perspectiva del adulto victimario, ni desde las implicaciones para el desarrollo infantil, sino desde una hermenéutica que de cuenta del sufrimiento experimentado por la criatura afectada.

 

En general, es posible afirmar que para la mayoría de las personas, las situaciones de trato inadecuado o maltrato infantil resultan difíciles de comprender y aceptar al interior de la familia por causa de la educación tan pobre que a nivel social existe difundida en torno a esta temática; también por causa de los prejuicios sociales que dicha falta de educación propicia alrededor del trato inadecuado de los niños. Así mismo, se sabe que el maltrato en cualquiera de sus formas aparece contextualizado por la relación de los niños con las personas responsables de su cuidado. Sin embargo, aunque hay muchas razones que desde diversas ópticas se aproximen a la explicación de este hecho, aun no es claro de manera contundente el por qué precisamente estas personas que debieran preocuparse por el bienestar de los niños, son en muchos de los casos identificados las que les propician un trato que no favorece su desarrollo integral.

 

En virtud de los aspectos mencionados anteriormente, el presente articulo pretende promover la practica de un análisis critico que aborde una reflexión apuntada a generar un balance adecuado entre las necesidades del niño y las habilidades idóneas y necesarias en las personas responsables de su cuidado, con el fin de proponer la implementación de una dinámica familiar mas saludable.

 

Para terminar, es pertinente mencionar que lo consignado en este texto no pretende ser la única y mas acertadas forma de abordaje, sino se considera como una de las muchas formas de aproximación al abordaje de la temática en cuestión, por lo tanto, es un objetivo esperado contribuir a la búsqueda de elementos que posibiliten la reconstrucción de nuestra cultura en lo concerniente a los aspectos aquí tratados, los cuales requieren de inmediata intervención.

 

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

 

El maltrato a la niñez es un grave problema social, el cual constituye uno de los principales motivos de generación y perpetuación de la violencia instaurada en la cotidianidad de nuestros días. Nadie se puede hallar exento de reconocer que en el ceno de la familia es donde más se maltrata, humilla y menosprecia al menor con las mejores intenciones de educar, formar, orientar y preparar para la vida al niño;.de la misma forma se le atropella y se le victimiza, en muchas ocasiones se le toma como chivo expiatorio o simplemente se suele descargar en él el peso de la frustración vivida por los adultos en su quehacer cotidiano, quienes haciendo valer su superioridad golpean, castigan, insultan, y a veces, en ataques de ira incontenible hasta llegan a producir serios daños en todos los sentidos y aun, a causar la muerte del menor.

 

Existen muchas razones del por qué se maltrata a los niños, una de esas razones puede corresponder a que algunos no son deseados, o tienen defectos físicos o características físicas o psíquicas que en medio de esta sociedad tan intolerante les hacer ver diferentes a los estereotipos comunes, o simplemente por que no llenan las expectativas de sus padres en cuanto a lo que los niños son o hacen. Muchos padres le dan a entender a sus hijos mediante un lenguaje verbal o no verbal, que el cario que se les da no es un regalo, sino un premio a lo que son o hacen.

 

Cuando se descubre que un niño esta siendo victima tanto en el contexto de su vivienda como fuera de este de trato inadecuado, o lo que es lo mismo, maltrato infantil, surge la preocupación por encontrar soluciones rápidas y eficaces para hacer frente al problema, aunque a veces estas soluciones no disponen del mejor planteamiento necesario para hallar su fin. Por tanto, es necesario proponer estrategias que apunten a la satisfacción de las necesidades básicas del niño partiendo del hecho de que quienes interactúen con el niño o sean responsables por este, estén en plena capacidad y voluntad de propiciarle un ambiente familiar optimo y bien nutrido.

 

Por esta razón, es de vital importancia tener suma claridad en el ejercicio del trabajo de prevención basado en la ejecución de estrategias y acciones especificas, correctamente orientadas y basadas en la educación y la promoción de la buena salud infantil que posibiliten la disminución y en el mejor de los casos, la erradicación de este horrible abuso de poder contra los niños.

 

En este orden de ideas, se torna de gran importancia y necesario indagar y analizar la naturaleza, la estructura, el contexto, la forma de aplicación y los resultados, de algunas de las acciones que actualmente están siendo implementadas para el logro de la reconstrucción social esperada en torno a la evitación de la problemática en cuestión.

 

MARCO TEORICO

 

La expresión de maltrato infantil ha comenzado a ser parte del vocabulario cotidiano, a diario se manifiesta como centro temático en periódicos, noticieros, programas de gobierno, reuniones sociales y encuentros de padres de familia como también en medio de otros espacios menos formales. Se ha tornado esto en una temática de moda, en un problema que involucra e interesa a muchas personas y para el cual se proponen diversas acciones que pretenden su resolución.

 

El reconocimiento de un acto como maltrato hacia un menor, o trato inadecuado de los niños, que en ultimas consecuencias es lo mismo, esta determinado por el contexto cultural desde donde se evalúa dicho acto. Cada sociedad define según su concepción de la vida, según su creencia de cómo deben ser educados sus niños y según el "deber ser" de quien se encuentra al cuidado del menor (Trujillo, E.1999), cuáles son las necesidades que los niños deben tener satisfechas para desarrollarse armónicamente, y así mismo definen, cuál es el daño potencial que ciertas acciones pueden traer sobre su bienestar. Esto a su vez conlleva dos implicaciones que requieren de un cuidadoso equilibrio entre sí: Por un lado, la valoración de una acción de maltrato exige una mirada hermenéutica desde la cultura que contextualiza dicha acción. Por otro lado y opuestamente a esto, la mirada hermenéutica de un acto de maltrato no debe relativizarlo al punto de obviar por factores cultulares o de contexto la agresión a un menor. Para dar equilibrio a estos dos puntos de alguna manera opuestos entre si, existe un criterio básico establecido por la ONU desde el 20 de Noviembre de 1959, en que según el cual cualquier acto independientemente de su cultura que atente con privar al niño de sus declarados y legalmente reconocidos derechos fundamentales, poniendo en peligro o en condiciones de deficiencia su desarrollo integral o salud física, psicológica, familiar, social y sexual, es considerado y valorado como un acto de violencia infantil.

 

Esto anteriormente afirmado puede a su vez referir que muy seguramente existen tantas formas de ser padres como hay formas culturales en el mundo, pero también esto implica que pueden muy seguramente existir muchas formas de maltratar a un niño. Según las creencias y los estereotipos sociales comunes, el maltratante es solo quien golpea al niño o lo somete a una vida matizada por condiciones infrahumanas. Esto conlleva a que socialmente el maltratante sea visto como un criminal digno de vergüenza de sí mismo, y por tanto, nadie quiere asumir el hecho de que en sí mismo el ser humano es un potencial victimario de los niños pues existen muchas formas de maltrato, o lo que es lo mismo, trato inadecuado. La negligencia para con el niño, el establecimiento de normas rígidas e intransigentes para con los menores, el abuso de poder y autoridad, el irrespeto por el curso normal y el rol de la infancia, la falta de protección para con el menor, el acto de infringir miedo y angustia injustificada, los castigos desmedidos y la pobreza en la expresión afectiva que el niño necesita tanto, son considerados también como formas de maltrato infantil, y en este sentido todos quienes en un contexto social tengan a su cuidado la vida de un menor son posibles maltratantes.

 

Ahora, al etiquetar el comportamiento de una persona como maltratante, se impide que asuma su responsabilidad como tal y reconozca la necesidad de tratar con una situación que le impide la sana ejecución de su rol para con el menor. Por estas razones es determinantemente necesario el abandono de términos despectivos utilizados en cualquier espacio donde deba hacerse mención a esta problemática, e implementar términos más neutrales que generen menos resistencias y permitan que las personas se reconozcan como seres humanos no ajenos y potencialmente expuestos a este conflicto social, y que se hallen dispuestos a formar parte de una cultura educada y formada para la prevención y la ejecución de la no violencia para con los niños.

 

En el contexto de la reflexión aquí efectuada es necesario la clarificación del concepto de desarrollo integral debido a la multiplicidad de los puntos de vista en que este puede llegar a ser definido. De esta manera, cuando se habla de desarrollo se hace referencia al despliegue secuencial del ciclo vital de un ser humano comprendidos desde el momento de la concepción hasta el momento de la muerte, el cual implica cambios paulatinos a nivel biológico y en función de la adaptación y a su vez, la evolución de formaciones emocionales, cognitivas y sociales que le permiten en este proceso la vinculación con sus pares iguales. Ahora, se asume el desarrollo humano como un proceso integral en consideración de que ningún aspecto del mismo ya bien sea individual, como por ejemplo físico o cognitivo, o social, como por ejemplo emocional, familiar y sexual, se dan en independencia el uno del otro. Por tanto, el desarrollo normal se caracteriza principalmente por la uniformidad del despliegue de todos estos aspectos en conjunto, ya que la alteración de cualquier aspecto necesariamente influirá en los demás.

 

En este punto de la reflexión, es posible elucidar un segundo criterio independiente de la cultura, útil para la identificación de situaciones y acciones de maltrato infantil. Dicho criterio se describe de la siguiente forma: Toda condición presente en el niño que permita la verificación de haber sido este sometido a tratos o acciones que propician influencias negativas que incurran en la alteración o interrupción de su desarrollo integral, evidencia la ejecución de trato inadecuado sobre un menor.

 

Especificando y ampliando algunas de estas acciones y situaciones de trato inadecuado ya antes enunciadas, se encuentra la siguiente:

Acciones de Descuido o Negligencia: Consistidas como las acciones generadas por la actitud indiferencia de los adultos bajo cuya responsabilidad esta el cuidado del niño de tal manera que sean suplidas sus necesidades básicas a favor de su desarrollo (Vargas, E. 1999. p 38). Existe la siguiente gama de acciones considerada en esta categoría de maltrato:

Negligencia Física: Manifiesta en niños mal alimentados, sin vestimenta adecuada y a los que no se les proporciona atención medica y odontológica oportunamente.

Falta de Supervisión: Manifiesta en niños sin supervisión de un adulto responsable, que se dejan expuestos a peligros o situaciones que pueden prevenirse.

Negligencia Educativa: Manifiesta en niños privados de su derecho a la educación.

Negligencia durante el embarazo y el parto. Hace referencia a aquellas circunstancias por las cuales es impedido de manera intencionada el curso normal de embarazo, el parto y el cuidado post parto (Ramírez, C. p. 40).

Abandono: Consistida como acciones donde el padre o madre del niño, o el adulto encargado de su cuidado, asume la actitud de renuncia física o emocional a su responsabilidad para con el menor, exponiéndolo a situaciones de peligro físico o vulneración emocional.

Trato Psicológico Inadecuado: Implica todo acto de violencia que por acción u omisión produce un daño mental o emocional en el niño, o de igual manera genera una situación fuera del control emocional y mental del niño ante la cual se le abandona.

Trato Físico Inadecuado: En este aspecto se incluyen todas las acciones, no accidentales, generadas por parte de la persona encargada del cuidado del niño, que le ocasionen a este daño físico o enfermedad.

Síndrome de Munchausen: Es el trato inadecuado proporcionado por algunas personas encargadas del cuidado del menor quienes permanentemente acuden a los centros de salud para solicitar ayuda medica innecesaria para el niño. Las investigaciones han correlacionado el ejercicio de estas acciones en la mayoría de los casos con las persona de la madre quien en los casos vistos inventa enfermedades que implican numerosos exámenes médicos y originan numerosos ingresos hospitalarios.

Actividades Ritualisticas: Es una de las formas más dañinas de maltrato infantil, donde los niños son sometidos a participar en rituales religiosos en contra de su voluntad en los cuales son torturados y lastimados emocional y física mente.

Abuso Sexual: Dentro de numerosas definiciones una de ellas es la siguiente: Es un acto realizado con un niño que no tiene la suficiente madurez física, mental, emocional y sexual para saber la naturaleza, las implicaciones y las consecuencias de una actividad que lo involucre sexual y genitalmente con un par de su edad o con una persona mayor que él, y en contra de su voluntad (Ramírez, C. 1988. p 40).

 

PREVENCIÓN DEL MALTRATO INFANTIL

 

Para efectos del presente análisis crítico, se hace necesario dar a conocer en qué consiste la prevención, para luego continuar con una reflexión objetiva del mismo.

 

Se puede decir que la Prevención es, en esencia, un acto cuidadosamente planteado por evitar que una determinada situación o problema se presente.

 

Esta estrategia requiere que precisamente se determine QUE prevenir, HACIA donde se deben dirigir las acciones y COMO proceder, para lo cual, resulta necesario responder las siguientes preguntas que apoyan el proceso.

¿Cuál es la naturaleza exacta del problema?, su magnitud, y la severidad de sus consecuencias.

¿Quiénes son las principales víctimas y victimarios?

¿En dónde es más frecuente observar el problema?

¿Qué estrategias de intervención han demostrado ser más efectivas para reducir o eliminar el problema?.

TIPOS DE PREVENCIÓN

 

Prevención Primaria

 

En este nivel de actuación se trataría de evitar la existencia de una serie de situaciones sociales, de actitudes, de formas de relación social, familiar y económica que se suponen que provocan la aparición de otras serie de problemas concretos y que a través de una serie de vías explicativas de gran complejidad procuran que determinados sujetos se sitúen fuera de una situación de riesgo ante el maltrato infantil.

 

En el contexto del maltrato infantil, este tipo de prevención se centra en la evaluación e intervención de aquellas variables que se supone que facilitan la aparición del maltrato. Casos concretos serían, la reducción de aquellas situaciones que favorecen la existencia del alcoholismo y las toxicomanías, la abolición de situaciones de pobreza, la disminución de embarazos no deseados, la puesta en marcha de programa de protección social general; asimismo la modificación de conductas asumidas por la sociedad frente al castigo, las relaciones de violencia en la vida familiar, el conocimiento existente de las necesidades reales, de tipo físico y psíquico de los niños. Su enfoque es comunitario e interdisciplinario.

 

La detección precoz permite identificar a los niños y a las familias que están en riesgo de verse involucradas en situaciones de maltrato infantil. Esta se debe llevar a cabo antes de que ocurra y también cuando los casos se identifican tempranamente.

 

Prevención Secundaria

 

Se centra en el reconocimiento de la existencia de una serie de grupos sociales, familiares, o individuales que poseen una serie de características concretas y particulares que los hace poder ser catalogados como población de alto riesgo para desarrollar de manera relativamente inminente el problema de maltrato.

 

Se basan en actividades que ayuden a la detección oportuna de la población de alto riesgo y de la modificación de la situación. Para este caso se tienen en cuenta programas de investigación e intervención sobre el trabajo con personas de alto riesgo.

 

Con una perspectiva multisistémica que pretenda abarcar los niveles personal, social, cultural y económico.

Se pretende en este tipo de prevención hacer mayor énfasis en la promoción de las competencias individuales con base a:

Modificar el ambiente del sujeto, reduciendo o eliminando la mayor parte de las situaciones negativas que dificultan su desarrollo.

Mejorar las capacidades del sujeto, para que pueda enfrentarse a dichas situaciones negativas y superarlas.

Una perspectiva evolutiva, teórica, y replicabilidad.

Creación de espacios dedicados a la educación en cuanto a la promoción y el desarrollo de una adecuada dinámica en las vinculaciones familiares.

 

Intervención Terciaria

 

Este tipo de prevención trata de reducir la duración y gravedad de la secuela del problema; uno de los objetivos preventivos de esta intervención se centra en poder garantizar la seguridad e integridad física y psíquica del niño, una vez ha sido detectada la situación real del maltrato, así mismo pretende evitar la recaídas, repeticiones y cronificaciones de las situaciones del maltrato infantil. (Arrubarena, M.,1999).

 

De forma general, lo mencionado anteriormente define que es la prevención, se hace necesario definir y mencionar las estrategias que se pueden o que son abordadas dentro de este proceso de prevención del maltrato infantil.

 

ACCIONES DE PREVENCIÓN

 

En la actualidad y desde hace algún tiempo se hace referencia a las estrategias y acciones de prevención en el maltrato infantil como mecanismos para contribuir a la disminución de la problemática, es por ello que se platean en este articulo algunas estrategias especificas que se mencionan a continuación y que se han visto aplicadas en zonas donde esta problemática esta dada tanto de forma latente como manifiesta:

 

1. Acciones Dirigidas a la Sociedad

 

Las acciones a continuación mencionadas son posibles a partir de la premisa de que la democracia y el respecto por los derechos humanos son condiciones sin las cuales posibilidades de paz y de trato adecuado hacia los niños, son inexistentes. Como afirma el filosofo Alonso Silva "La vigencia de los derechos humanos es condición fundamental de la existencia de una paz, concebida no como imposición violenta de un orden (De cualquier especie que sea) sino como un estado en el cual el ser humano puede desarrollar plenamente sus capacidades y puede vivir digna, autónoma y libremente." Silva Rojas (2002).

Redistribuir los bienes y recursos económicos para nivelar la desigualdades que existen en la sociedad.

Asignar recursos suficientes en materia de Educación, Salud y Seguridad Social.

Establecer políticas de empleo digno que permitan disminuir los índices de desempleo.

Fomentar planes de vivienda para las familias de escasos recursos económicos.

Limitar la escenas de violencia que se trasmiten a través de los distintos medios de comunicación.

Promover prácticas de crianza en las que el castigo físico se elimina como alternativa de corrección.

Fomentar la valoración del niño como una persona con derechos.

Fortalecer la integración entre vecinos y comunidades, enseñarles a usar los recursos disponibles de manera más constructiva, y a crear un ambiente más agradable para vivir y educar hijos.

Mostrar, a través de los medios masivos de comunicación, cómo se ponen en práctica, en la cotidianidad, valores como la solidaridad, la honestidad, el respeto, la lealtad, la libertad, la responsabilidad. (Guillén, C. 1996).

2. Acciones Dirigidas a las Parejas y Familias

Promover actividades educativas para que las personas, desde antes de casarse y decidir tener hijos, cuenten con información acerca de las características y necesidades de los niños en cada una de las etapas del ciclo vital.

Proporcionar a los padres los recursos necesarios para aprender a establecer positivas y satisfactorias relaciones con sus hijos, mejorar su autoestima y reducir la tensión que le produce el asumir la tarea de criar a un hijo.

3. Acciones Dirigida a la Persona

Mejorar el nivel educativo de las personas, identificar y desarrollar sus habilidades vocacionales, ayudando a los adultos a encontrar un empleo con el fin de disminuir las fuentes principales de estrés que surgen en el medio familiar, y organizar la satisfacción de las necesidades básicas de sus miembros.

Mejorar la capacidad de las persona para enfrentar de manera adecuada las exigencias de la vida diaria, mediante el desarrollo de habilidades como la comunicación asertiva, el autocontrol, la toma racional de decisiones, la resolución de efectiva y no violenta de conflictos, la clarificación de valores, el juicio crítico, el uso adecuado del tiempo y el manejo del estrés.

Introducir, en los programas escolares, contenidos educativos relacionados con las relaciones familiares, la relación de la pareja, las relaciones con los hijos, la planificación familiar, el desarrollo infantil, las necesidades de los niños, los problemas de salud más frecuentes en el preescolar y cómo prevenirlos, y alternativas para estimular el desarrollo del niño con el fin de preparar a las futuras generaciones para cumplir con su papel de madres y padres, sin llegar a recurrir a la violencia.

Favorecer el desarrollo de relaciones interpersonales en grupos deportivos, musicales, teatrales y comunitarios, a fin de evitar el aislamiento.

De igual forma, seria importante mencionar la posición de varios autores con respecto al tema y algunas de sus ideas existentes; éstos plantean que los padres que tienen más éxito en su tarea y que menos necesitan recurrir a prácticas de crianza autoritarias; restrictivas y coercitivas, se caracterizan porque:

Tienen una visión acertada de las capacidades de sus hijos y de cuál es su papel para ayudarlos a desarrollarlos.

Cuentan con un amplio repertorio de adecuadas prácticas de crianza y de habilidades para resolver problemas que les permiten adaptarse a cualquier situación al nivel de desarrollo del niño.

Son lo suficientemente sensibles como para poder interpretar el comportamiento del niño y responder a él de manera adaptativa y positiva ( calmada, flexible y exitosa), incluso en situaciones en las cuales el comportamiento es totalmente inapropiado y desagradable.

Expresan afecto y aprobación cuando el comportamiento del niño es aceptable y cuando es indeseable establecen límites de manera clara y firme.

Saben manejar las situaciones que les generan estrés, buscando ayuda cuando saben que el problema supera sus capacidades de respuesta e, incluso, son capaces de anticipar y prevenir aquellos evento generadores de conflicto. (Ramírez, C.1999).

Otras acciones de prevención:

 

4. Redes de Apoyo Social

 

Las redes hacen referencias hacia la existencia de una gran cantidad, variedad y relaciones que se establecen entre una persona o familia y otras personas, familias, grupos e instituciones. Las redes sociales son útiles porque tienen un efecto importante en los factores que se han identificado como predisponentes de los eventos del maltrato infantil, o trato inadecuado en el contexto familiar. A través de la redes sociales se pueden:

Satisfacer las necesidades humanas de compañía, intimidad, sentido de pertenencia y valor personal.

Mejorar las habilidades para establecer nuevos contactos, acceder a la información y resolver problemas.

Desarrollar habilidades para aprovechar los recursos y servicios disponibles en la comunidad.

5. El Apoyo Psicosocial

 

Cuando se proporciona un apoyo psicosocial, su función principal consiste en ayudar a las personas en la resolución de problemas o en la satisfacción de sus necesidades.

El apoyo psicosocial puede ser de diferentes tipos:

Apoyo Emocional: Proporcionar expresiones de afecto, comprensión, seguridad, confianza y protección.

Apoyo Instrumental: Ofrecer ayuda tangible y servicios.

Apoyo Educativo: Proveer recomendaciones, consejos, sugerencias e información que las personas puedan usar para enfrentar los problemas. ( Trujillo, E. 1999).

 

ANÁLISIS CRÍTICO

 

Partiendo de la conceptualización anteriormente desarrollada, se puede proceder o a realizar una análisis con respecto a las acciones de prevención ya descritas, teniendo en cuenta también que en la actualidad existen otro tipo de estrategias utilizadas, pero que para el caso las manejadas en este articulo has sido abordadas durante los últimos años dando resultados positivos y fructíferos en cuanto a la disminución de la problemática.

 

Para iniciar con las acciones de prevención manejadas en este artículo de forma especifica, se hacen necesario tratar de profundizar sobre la implementación de este tipo de estrategias, pues es de vital importancia, que se inicie con la nivelación de desigualdades existentes en la sociedad, como también la mejor asignación de recursos en materias de educación, seguridad y salud.

 

Asimismo se incluye, que es necesario establecer políticas de empleo que permitan disminuir los índices de desempleo y cesantía, pues estos son determinantes que influyen significativamente y desencadenan causas que originan el maltrato infantil. Es importante mencionar el rol que juegan los medios de comunicación dentro de éste proceso, ya que ejercen un significativo papel como elemento actual que se relaciona con los procesos de socialización en los sujetos; es por esto que se debe reflexionar sobre lo que se ha hecho hasta el momento y si se promueve la prevención del maltrato infantil.

 

Para continuar existen acciones dirigidas a las familias que se han utilizado dando resultado efectivos, pues a la familia se le ha venido involucrando dentro de este proceso como elemento principal para contribuir a que el maltrato infantil disminuya. Hasta este punto se ha realizado lo necesario, pero se debe considerar de forma mas clara que mecanismos abordar en cuanto a crear una toma de conciencia en las personas que conforman el núcleo familiar para ayudarles a que todos se integren en este trabajo de forma activa y la responsabilidad no recaiga sobre un solo miembro. Es necesario crear mecanismos de apoyo para lograr el objetivo de cada intervención, es decir, que se aborde de manera directa las necesidades de las personas con las que se está trabajando y partiendo de esto crear diferentes actividades, tratando así de que todos los componentes de la familia se integren al trabajo.

 

Dentro de las actividades que se deben realizar con las personas de forma específica, se puede mencionar la importancia de favorecer el desarrollo de las relaciones interpersonales en grupos deportivos, musicales, teatrales y comunitarios a fin de evitar el aislamiento; contribuyendo a mejorar también la comunicación asertiva, el autocontrol, la toma de decisiones y la resolución no violenta de conflictos.

 

Según lo observado en el trabajo realizado por instituciones gubernamentales y no gubernamentales y sus respectivas fuentes estadísticas, para tener éxito en la prevención es urgente adelantar acciones que permitan identificar oportunamente a las personas o familias en riesgo de involucrarse en situaciones de maltrato infantil, y remitirlos así a programas específicos de intervención que permitan evitar que el problema se presente; este proceso debería ir acompañado de un apoyo interinstitucional, lo que implica el ejercicio de trabajo interdisciplinario y multidisciplinario, ya que de lo contrario se incurriría en la elaboración de proyectos destinados a contribuir en la solución de este problema, y que por falta de recursos o mal manejo de los mismos, pasan a ser parte del olvido y no se llevan a la práctica pudiendo contribuir de forma significativa en la superación o la disminución del flagelo.

 

En cuanto a las redes de apoyo social, son una estrategia para intervenir y poder abordar el trato inadecuado, y de allí que el apoyo psicosocial también juega un papel importante en el proceso pues no sería conveniente manejar esta estrategia sin el respectivo asesoramiento o apoyo. A manera de sugerencia, en el momento de conformar las redes de apoyo Psicosociales se debe tener claridad sobre quién o quiénes van a conformar la red, igualmente identificar qué se pretende obtener por este medio, la viabilidad, organización sin dudar que todo esto implica un proceso que involucra varias etapas: Formación, Conflictos, Consolidación, Disolución.

(Trujillo, E. 1999).

 

En general se discurre en que existen muchas estrategias de prevención que pueden aportar de forma relevante a este proceso, y con base a las aquí mencionadas, que también son estrategias específicas que pueden dar buenos resultados en cuanto a la prevención del maltrato infantil o trato inadecuado, siempre y cuanto se parta de aspectos como los mencionados anteriormente.

 

Es importante reconocer que desarrollar este tipo de programas y estrategias no es tan fácil como a simple vista parece, y que con la voluntad de prevenir y evitar, a veces se crean más problemas sin darnos cuenta. En este tipo de actividades es necesario actuar con prudencia, y se debe partir de una investigación sería y rigurosa de las condiciones y circunstancias en las que se va a llevar a cabo la intervención.

 

En algunas situaciones de prevención se recurre de forma imprevista a enfrentar el problema; pero para poder adelantar programas efectivos es trascendental partir de las necesidades de las personas y de grupos a los cuales se orientan los esfuerzos y someter el diseño, desarrollo e implementación a un proceso riguroso de evaluación. Este paso permitirá identificar en qué medida se está respondiendo a las necesidades de los beneficiarios, qué tan efectivamente se están cumpliendo los objetivos propuestos, cómo se están realizando las acciones, cuáles son los resultados y el impacto que se está dando, qué cambios o ajustes son necesarios llevar a cabo para lograr lo que se espera.

 

De igual forma, cada estrategia de prevención manejadas en este artículo son prioritarias y necesarias teniendo como referente los aspectos mencionados , pues cada una aporta aspectos específicos y necesarios para contribuir a la disminución de la problemática.

 

Podría decir que sobre el tema de prevención existen variedad de conceptos y estrategias; sin embargo lo planteado en este artículo se da a conocer de una forma puntual a partir de lo observado, aprendido y trabajado.

 

 

CONCLUSIONES

 

Después de está revisión y análisis, es necesario abordar esta temática con el fin de dar y obtener diferentes puntos de vista para tratar de implementar y mejorar las falencias que se estén presentando, por medio de investigaciones y aportes en el tema.

 

El primer aporte, hace referencia a que se observa la existencia clara sobre lo que hoy es maltrato infantil, o trato inadecuado por parte de algunas personas, pero esto se queda en un conocimiento general y en el momento de practicarlo se olvida. Está claro también que el maltrato infantil se presenta en las diferentes situaciones como las que limitan el desarrollo integral del niño, su descuido, el abandono, el trato psicológico inadecuado entre algunas ya mencionadas y que, para el caso, existe variedad de estrategias en la prevención del maltrato.

 

Dentro del referente teórico manejado, se abordaron estrategias específicas, pero sin duda que pueden ser vistas desde otro enfoque o direccionalidad.

 

Es importante dejar en claro también que los medios de comunicación desempeñan un rol, por esto sería conveniente que se creen espacios con el fin de orientar a la comunidad por medio de programas y contribuir así a la prevención de la problemática.

 

En general, éste es un tema que se ha abordado mucho y por consiguiente existen variados puntos de vista sobre el mismo; sería prioritario que se actualicen los diferentes contenidos y programas para tener como punto de partida lo investigado y replantear los programas o estrategias según las nuevas necesidades.

 

Para terminar, se recomienda a los lectores continuar con este tipo de análisis y realización de investigaciones tendientes a contribuir con aportes dentro de este proceso, pues es necesario que las personas tomen iniciativa y contribuyan según su creatividad, conocimientos y práctica, a un tema que se ha convertido en esencial para el desarrollo de la sociedad.

 

" No hay que dar pasos que conduzcan a la meta, es menester que cada paso sea una meta, sin dejar de ser un paso".

Goethe.

 

BIBLIOGRAFÍA

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