CARRERAS CRIMINALES EN HOMBRES CONDENADOS POR HOMICIDIO EN CENTROS PENITENCIARIOS Y CARCELARIOS DE COLOMBIA

CARLOS ALBERTO CRESPO CARRILLO

JOSE IGNACIO RUIZ

JORGE RODRIGUEZ

JAVIER TAMARA

GEOVANNY TORRES

Universidad Nacional de Colombia

 

Resumen

En este trabajo se hace un análisis de las carreras criminales de sujetos condenados por homicidio con relación a delitos cometidos con anterioridad y el obrar bajo efectos de una droga o haber cometido delitos para conseguir drogas. Los sujetos proceden de una muestra aleatoria de reclusos de 11 establecimientos de Colombia. La mayoría de los 439 sujetos d ela muestra proceden de estratos sociales bajos, con nivel educativo bajo y empleos poco cualificados. 35 sujetos afirmaron haber cometido dos o más homicidios anteriores, aunque las modalidades delictivas más frecuentemente realizadas en el pasado son el hurto, las lesiones personales y la venta de objetos robados. Se halló tres patrones de carreras criminales: delitos contra la propiedad, de conducción y delitos violentos.

Palabras clave: carrera criminal, homicidio, condenados

INTRODUCCIÓN

De acuerdo a Stageland (1998), delitos como los homicidios suelen estar sobrerepresentados en las estadísticas penitenciarias, en virtud de los distintos filtros que comprende el sistema penal (Clemente, 1986), desde la denuncia hasta la condena a pena privativa de libertad (por ejemplo, no todos los acusados son condenados). Con todo, el homicidio es un delito de alto impacto social, por las consecuencias directas (las víctimas mortales) e indirectas (impacto en las familias y temor en la comunidad) que merece ser objeto de estudios que ayuden a su prevención y, también, al tratamiento de los victimarios.

En aras de esta prevención primaria, secundaria y terciaria del delito puede ser relevante obtener información acerca de las trayectorias criminales de los sujetos detenidos en prisión, entendiendo por trayectoria criminal la evolución o curso de un comportamiento cuando no se recibe tratamiento o intervención alguna (Klevens, 2003). De acuerdo a este autor, un debate dentro del estudio de las trayectorias/carreras criminales es el de si los delincuentes tienden a especializarse en un solo delito o son versátiles. Aunque ésta es una cuestión sometida a discusión, lo más probable es que se den ambos casos: por ejemplo, pocos agresores sexuales son reincidentes en el mismo delito (Garrido, 2003), aunque los que sí lo son presentan frecuentemente otras modalidades delictivas, como robos (Garrido, Redondo, Gil, Torres, Soler, Beneyto, 1995).

Por otro lado, el concepto de carrera criminal tampoco es útil aplicable a todas las personas que llegan a prisión, ya que muchas de ellas no retornan nunca, es decir, no son reincidentes. Así, en Europa, la tasa de reincidencia por país, a los cinco años de salida de la cárcel oscila entre el 35% y el 54% (Redondo, Funes y Luque, 1993), o lo que es lo mismo, entre el 65% y el 46% de los sujetos no reincidiría (ver los autores antes citados para una discusión del problema de la medición de la reincidencia).

Al mismo tiempo, la versatilidad criminal no necesariamente implica que un sujeto lleve a cabo cualquier clase de delitos, sino una selección de ellos de acuerdo a limitaciones impuestas por sus habilidades y aptitudes, las tendencias de personalidad, el grado de dependencia de las drogas, el nivel educativo, etc. Así, el consumo de drogas puede ser una razón para no ser admitido en una banda organizada de asaltantes, y el desarrollo de habilidades de robo no implica casi nunca el ascenso a formas delictivas más especializadas de delitos contra la propiedad (Arturo, Aguirre, Ruiz, Henao, Hernández, 2002).

A estas dificultades de orden conceptual y de medición de las carreras criminales se une a menudo la de obtener una colaboración sincera de parte de los sujetos que se desenvuelven en el mundo delincuencial. A menudo, la investigación sobre historias de vida delictivas corre a cargo de investigadores externos a las instituciones penales, policiales o penitenciarias, como una forma de reducir la defensividad de los sujetos al ser interrogados sobre aspectos de su vida que, de acuerdo a su percepción, podrían tener repercusiones judiciales. Por otra parte, la investigación sobre el fenómeno de la criminalidad en Colombia se complejiza más si cabe por el recurso entre la población detenida a alterar su identidad (la "chapa" se refiere a asumir otra identidad –nombre y apellidos-) como una forma de presentarse ante las instancias judiciales como delincuente primario, evitando así el agravamiento de las sanciones penales relacionado con la reincidencia-, o como una manera de evitar ser detectado por rivales o enemigos dentro del grupo de internos. Aunque es muy difícil estimar la frecuencia con qué se da el fenómeno de la chapa si sabemos, a través del contacto con profesionales de establecimientos de detención o por medio de la supervisión de estudiantes de psicología en formación en establecimientos, que ésta estrategia si se da.

Un aspecto que complica aún más la investigación sobre carreras criminales en nuestro contexto es la persistencia del conflicto armado con sus agentes violentos, en el marco del cual se dan acciones que son propias de la delincuencia común o económica, que, sin embargo, se presentan como parte de la lucha política. Así, aunque sólo un 15% de los homicidios intencionales estaría directamente relacionado con el conflicto armado, con el paso del tiempo, esta dinámica de violencia se propaga a zonas o regiones aledañas, de forma que un homicidio genera en el largo plazo 4 más (Departamento Nacional de Planeación, 2003). Ello hace que las aportaciones sobre tipos de trayectorias criminales (por ejemplo, la abierta, la encubierta y la desafiante, que analiza Klevens, 200) o los perfiles estadísticos de homicidas (por ejemplo, hombre, afro-americano, residente urbano, con bajos ingresos económicos, con arrestos anteriores, o con historia de abuso o negligencia familiar, de Miethe y McCorkle, 2001) deban ser empleadas con precaución (sin ignorarlas) a la hora de abordar esta cuestión en nuestro contexto,

El contexto de la guerra es propicio para la proliferación impune de actos delictivos que, a menudo, quedan diluidos en aquel. Por ello, una investigación sobre carreras criminales en sujetos condenados por homicidio puede ser realizada también desde una perspectiva victimológica, ya que, aunque en este tipo de trabajos se garantiza a los informantes el anonimato, al menos se logrará visibilizar un conjunto de delitos que, de otra manera quedarían guardados exclusivamente en la memoria de sus autores.

METODO

Los datos se tomaron en once centros penitenciarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), seleccionados aleatoriamente del total de establecimientos bajo jurisdicción del INPEC. Se aplicó una encuesta estructurada a internos seleccionados al azar, con el único requisito de que fueran condenados. Esta encuesta consistió en una adaptación de un protocolo de entrevista diseñado por Pérez (2004). De los 1212 sujetos (Hombres y mujeres) entrevistados, se seleccionaron aquellos hombres que se encontraban actualmente condenados por el delito de homicidio en sus varias modalidades (doloso, culposo). De ésta manera, se tiene que los sujetos que como primera condena refieren homicidio, hay 417 casos dolosos y 22 culposos. Cada vez que se hable de droga, también se hace referencia al alcohol.

El instrumento fue utilizado en el marco de una investigación sobre las relaciones entre delincuencia y droga. Los ítems que fueron empleados para elaborar este trabajo cubrían los siguientes aspectos:

Datos sociodemográficos: edad, nivel educativo, oficio, nivel socioeconómico, departamento donde residía anteriormente al encarcelamiento, delito actual y edad del primer delito.

Carrera criminal: Consistía en una lista de delitos y se preguntaba al sujeto si había cometido o no en el pasado cada uno de ellos. Para simplificar el análisis de los datos, se puntúo, para cada delito del pasado, con 0 si no cometió y 1 si cometió al menos un delito de la modalidad en cuestión.

Relación con la droga: para el delito de la condena actual y para los cometidos en el pasado se le preguntaba si lo/s había cometido bajo efectos de una droga (el actual y los anteriores) y/o para conseguir droga (el actual).

Los entrevistadores eran hombres, psicólogos graduados, con experiencia de trabajo en cárceles y otras poblaciones marginadas, contratados para la investigación, y por tanto no pertenecientes a cuerpo policial o penitenciario alguno.

La participación de los internos fue siempre voluntaria, sin ofrecer contraprestación alguna y prácticamente ninguno de los sujetos seleccionados al azar de las listas de detenidos en cada establecimiento rehusó participar en la investigación, cuya etapa de recolección de datos se llevó a cabo entre finales de julio y mediados de setiembre. Para motivar el consentimiento de ser entrevistado, se informó a cada sujeto del objetivo general de la investigación y se garantizó la confidencialidad de la información suministrada que fue analizada en conjunto para el total de la muestra.

RESULTADOS

De los sujetos condenados actualmente por homicidio, 145 de ellos realizaron reportes de carreras delictivas (33,03 %), tomadas como los sujetos que condenados actualmente por homicidio, reportan haber cometido otros delitos diferentes (Condenados o no) al actual en su pasado. Y de éstos últimos, son 99 sujetos (22.55%) los que reportan haber cometido otros delitos diferentes a su condena actual, bajo la influencia de cualquier sustancia psicoactiva.

15 sujetos relacionaron el homicidio de su condena actual con su necesidad de conseguir recursos para consumir drogas, mientras que 43 sujetos aceptaron haber cometido otro tipo de delitos diferentes al actual, para conseguir dinero o recursos para consumir drogas.

Descripción de los sujetos

Los sujetos tienen una edad media de 32.84 años, con una moda de 26 años, con desviación estándar de 9.334. Se encuentran en el rango de los 19 a los 69 años.

La edad del primer delito se sitúa en una media de 23.19 años, con una moda de 18 años, con desviación estándar de 9.763. Se encuentran en el rango de los 7 a los 63 años.

Tabla 1. Estado civil

Estado civil

Frecuencia

Porcentaje

Soltero

129

29,4

Casado

57

13,0

Unión libre

208

47,4

Divorciado

1

,2

Viudo

8

1,8

Separado

36

8,2

Tabla 2. Nivel educativo

Nivel educativo

Frecuencia

Porcentaje

Sin estudios

18

4,1

Primaria incompleta

88

20,0

Primaria completa

81

18,5

Secundaria incompleta

174

39,6

Secundaria completa

51

11,6

Técnico/Tecnólogo incompleto

5

1,1

Técnico/Tecnólogo completa

7

1,6

Universidad incompleta

11

2,5

Universidad completa

4

,9

En cuanto al estrato social, la mayoría de los entrevistados se adscriben a niveles socioeconómicos bajos (ver figura 1). En correspondencia, la mayoría de los sujetos reportan un nivel educativo bajo (alrededor del 70% hasta secundaria incompleta, ver tabla 2) y oficios de baja cualificación como comerciante (vendedor ambulante, agricultura, trabajo en la construcción, oficios varios…, ver tabla 3).

 

Figura 1. Nivel socio económico de los sujetos

Tabla 3. Oficio u ocupación

Oficio

Frecuencia

Porcentaje

Comerciante

78

17,8

Agricultor

71

16,2

Construcción

49

11,2

Oficios varios/Auxiliar

48

10,9

Conductor

31

7,1

Delincuente común

19

4,3

Mecánico

17

3,9

Estudiante

15

3,4

Militar

9

2,1

Zapatero

9

2,1

Desempleado

9

2,1

Vigilante

8

1,8

Vendedor ambulante

7

1,6

Paramilitar

6

1,4

Policía

5

1,1

Cotero

5

1,1

Ebanista

5

1,1

Escolta

4

,9

Ganadero/Caballista

4

,9

Sicario

4

,9

Mensajero

3

,7

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tabla 4. Lugar de residencia habitual antes del encarcelamiento según Departamento

Departamento

Frecuencia

Porcentaje

Bogotá D.C.

132

30,1

Antioquia

72

16,4

Valle del cauca

30

6,8

Cundinamarca

26

5,9

Meta

21

4,8

Santander

17

3,9

Quindío

16

3,6

Tolima

15

3,4

Huila

13

3,0

Caldas

12

2,7

Bolívar

12

2,7

Santander del norte

11

2,5

Boyacá

10

2,3

Risaralda

9

2,1

Arauca

8

1,8

Atlántico

7

1,6

Putumayo

6

1,4

Caquetá

5

1,1

Casanare

5

1,1

Vichada

2

,5

Chocó

2

,5

Cauca

2

,5

Cesar

2

,5

Amazonas

1

,2

Córdoba

1

,2

Sucre

1

,2

Carreras criminales y droga

Se encontró que 191 sujetos (43.5%) afirmaron haber cometido el homicidio de la condena actual bajo efectos de SPA. En cuanto a los delitos anteriores destaca la comisión de hurtos, lesiones personales (heridas menores), venta de objetos robados y homicidios. La droga aparece en un gran número de casos de hurto, de heridas menores, de conducción bajo efectos del alcohol (relación obvia), daño en propiedad ajena y venta de droas (ver tabla 5).

 

Figura 2. Porcentaje de sujetos que estaban bajo el efecto de la droga al momento de cometer el homicidio.

 

Tabla 5. Perfiles de los delitos anteriores cometidos por los sujetos condenados actualmente por homicidio

Delitos anteriores

Número de sujetos que lo cometieron

Número de sujetos que lo cometieron bajo efectos de droga

Hurto

92

53

Heridas menores

64

41

Venta de objetos robados

53

17

Homicidio doloso

51

24

Conducción bajo efectos de droga

47

44

Daño en propiedad ajena

35

22

Venta de estupefacientes

34

21

Narcotráfico

12

4

Infracciones y contravenciones

10

6

Homicidio culposo

7

6

Secuestro

6

2

Delitos sexuales

3

2

Estafa

2

1

Paramilitarismo

1

0

Tabla 6. Número de homicidios dolosos anteriores cometidos por los sujetos condenados actualmente por homicidio.

Número de sujetos

Número de homicidios dolosos cometidos

12

1

2

2

5

3

1

4

6

5

1

6

3

8

4

10

3

11

2

15

2

16

1

18

1

19

2

25

1

30

1

31

1

70

3

100 o más

51

TOTAL

En el anexo 1 se enumera los delitos anteriores cometidos por sujetos condenados por homicidio discriminados por departamento, y en el anexo 2 se muestra la tabla de los delitos anteriores discriminados por edad a la que los sujetos cometieron su primer delito.

Por último, se realizó un análisis factorial de los delitos cometidos en el pasado, tomándolos con las puntuaciones dicotómicas (0, no lo cometió; 1 si lo cometió), y excluyendo los delitos de frecuencia menor a 5, es decir, delitos sexuales, paramilitarismo y estafa. El método de extracción de factores fue el de componentes principales con rotación varimax de la matriz (ver tabla 7).

De acuerdo a esta tabla, una primera agrupación de delitos es la de los delitos contra la propiedad y tráfico de droga a pequeña escala, ya que agrupa el hurto con venta de objetos robados y con, en menor medida, la venta de drogas y las lesiones personales. La segunda agrupación de delitos se podría denominar infracciones en la conducción, ya que agrupa el conducir bajo efectos de una droga, cometer infracciones o contravenciones, incluyendo el daño a propiedad ajena. Esta agrupación de comportamientos anteriores se caracteriza, además, por no robar. El tercer factor podría denominarse como de delitos violentos relacionados con el narcotráfico, ya que asocia el narcotráfico con el secuestro y el homicidio doloso. Por último, y mostrando la particularidad de estos casos, el cuarto factor representa, exclusivamente, el homicidio culposo.

Tabla 7. Análisis de componentes principales de los delitos anteriores.

Factor 1 Factor 2 Factor 3 Factor 4
Autovalor

(% varianza explicada)

2,21 (20.09) 1,72 (15.63) 1,61 (14.60) 1,11 (10.07)
Venta objetos robados

0,788

Hurto

0,699

-0,482

Venta drogas

0,594

Heridas menores

0,586

0,451

Daño propiedad ajena

0,558

0,498

Conduccion bajo efectos de spa

0,741

Infracciones

0,594

Narcotrafico

0,771

Secuestro

0,689

Homicidio doloso

0,612

Homicidio culposo

0,950

 

DISCUSIÓN

El tratamiento penitenciario, dirigido a los sujetos condenados, debería poder basarse en la mayor cantidad de información que se posea sobre ellos. En este orden de cosas, el conocimiento de las carreras criminales de los sujetos a tratar podría ser uno de los elementos a tener en cuenta en el diseño de las intervenciones. Al mismo tiempo, desde una perspectiva victimológica, el incrementar la eficacia de los programas de intervención contribuiría a una reducción del número de víctimas futuras causadas por los sujetos reincidentes. Los datos mostrados en este trabajo permiten identificar un patrón de versatilidad criminal en los sujetos condenados actualmente por homicidio, en el que destaca el hurto, las heridas, la ventad e objetos robados y el homicidio. Así, de 439 sujetos condenados actualmente por homicidio afirmaron haber cometido al menos otro homicidio doloso en el pasado.

De otro lado, se identifican tres grandes clases de carreras criminales, las relacionadas con los delitos contra la propiedad, que se asemeja a la trayectoria "encubierta" de Klevens (2003), la de delitos violentos, que podría relacionarse con la trayectoria "abierta" y de los delitos relacionados con la conducción, que involucra aspectos penales y de infracciones (tanto el Código Penal colombiano como el Código de Tránsito castiga, de forma particular, la conducción bajo efectos de una droga). Además, se encontró en un análisis factorial previo al que aquí se muestra que los pocos casos de paramilitarismo (como delito anterior) se relacionaban positivamente con el factor de delitos violentos.

Este es un trabajo basado en la técnica de encuesta sobre una fuente de información específica: la autodenuncia, y por ello se asume los posibles sesgos que conlleva el recurrir a entrevistar a los autores de los delitos (Canteras, 1991), como la exageración (atribución de delitos no cometidos, por afán de protagonismo) o incluso la ocultación de delitos a pesar de las garantías dadas de salvaguardar el anonimato del entrevistado (por ejemplo, en los delitos que son muy reprobados por la sociedad en general o por los mismos internos, como las agresiones sexuales). Con todo, este trabajo pretende ser una primera aportación al estudio de las trayectorias criminales de sujetos condenados por homicidio, a partir de una muestra representativa de la población de condenados en establecimientos del Instituto Penitenciario y Carcelario de Colombia, que va más allá los estudios realizados con muestras pequeñas de uno o dos establecimientos (por ejemplo, un estudio sobre perfiles criminales de condenados por delitos sexuales contó con una muestra de 19 sujetos, en Reionoso, Vargas, Ramírez y Villa, 2004), y que podría ser seguido más adelante por análisis de tipos de homicidios (por ejemplo, homicidio múltiple o simple, bajo los efectos de alcohol, por venganza…) y sus factores asociados (personalidad, antecedentes familiares…). Una limitación de este trabajo es que no se recogió la cronología de los delitos anteriores, lo cual podría dar luces acerca de si en los sujetos con carreras criminales hay o no alguna secuencia de escalamiento en los delitos.

También hay que tener en cuenta que una misma figura penal, el homicidio en este caso, puede abarcar tipologias diferentes, por ejemplo, si el homicidio estuvo relacionado con o no con el consumo de la droga por parte del victimario, de la víctima o de ambos. Por ejemplo, Jaimes (2001) encontró que la cocaína era el estupefaciente más frecuentemente encontrado en los organismos de una muestra aleatoria de 200 homicidios relacionados con al menos una sustancia ilícita atendidos por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia. Otra clasificación de actos homicidas puede ser la de diferenciar aquellos que ocurren sin apenas planificación, como un resultado de escalamiento de discusiones respecto a los planificados con cierta antelación con ánimo de venganza por humillaciones sufridas previamente como los tiroteadores de escuelas (Ruiz, 2002) o los ocurridos como último peldaño en la escalada de agresión de situaciones de maltrato conyugal, celos patológicos y acoso (Police Fundation, 2002).

Todo ello sugiere la necesidad de llevar a cabo estudios que aborden las múltiples dimensiones de estos comportamientos, estudios que redunden en una formación más adecuada de los funcionarios de justicia para que repercuta en unas acciones de prevención y de intervención con homicidas más eficaces.

REFERENCIAS

Arturo, J.; Aguirre, E.; Ruiz, J.I.; Henao, A.; Hernández, M.A. (2002). La carrera delincuencial en Bogotá: el caso de la delincuencia menor. Bogotá: IEPRI-Secretaría de Gobierno (Informe final del Contrato 039/01).

Canteras, A. (1991). La encuesta social en la medición del delito: victimización y autodenuncia. Delincuencia/Delinquency, (109) 146.

Clemente, M. (1986). Notas sobre las relaciones entre la psicología y el derecho. En F.Jiménez y M.Clemente (Comps.). Psicología Social y Sistema Penal. Madrid: Alianza.

Departamento Nacional de Planeación (2003). Conflicto, violencia y actividad criminal en Colombia. Cuartilla de Economía, 5, 2-3.

Garrido, V.; Redondo, S.; Gil, A.; Torres, G.; Soler, C.; Beneyto, M.J. (2003). Delinquents sexuals en les presons. Barcelona: Centre d´Estudis Jurídics i Formació Especialitzada.

Garrido, V. (2003). Psicópatas y otros delincuentes violentos. Valencia: Tirant.

Jaimes, J. (2001). Factores demográficos, situacionales, conductuales y psicosociales en muertes intencionales asociadas a estupefacientes en Bogotá. Acta Colombiana de Psicología. 6, 93-108.

Klevens, J. (2003). Estudios sobre trayectorias en el desarrollo de comportamientos y conductas criminales. En Varios Autores. Elementos para una criminología local: políticas de prevención del crimen y la violencia en ámbitos humanos. Bogotá: Secretaría de Gobierno. 289-298.

Pérez, A. (2004). Protocolo básico para calcular fracciones atribuibles en el crimen.

Police Foundation (2002). Creating an effective stalking protocol. Washintong: Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Miethe, T.D.; McCorkle, R.C. (2001). Crime Profiles: The anatomy of dangerous persons, places and situations. Los Angeles: Roxbury Publishing Company.

Redondo, S.; Funes, J.; Luque, E. (1993). Justicia penal i reincidencia. Barcelona: Centre d´Estudis Jurídics i Formació Especialitzada

Reinoso, A.M.; Vargas, C.P.; Ramírez, G.I.; Villa, S.M. (2004). Perfil criminal de condenados por delitos sexuales en el establecimiento penitenciario y carcelario de la ciudad de Neiva.

Ruiz, J. (2002). Violencia armada en las escuelas: elementos para la perfilación. Memorias I Simposio Nacional de Psiquiatría y Psicología Forenses. Bogotá, 30 y 31 de Agosto del 2002.

Stageland, P. (1998). La criminología europea: entre la utopia y la burocracia. Revista de Derecho Penal y Criminología, 2ª época, 1; 207-219.

Anexo 1. Delitos anteriores cometidos por sujetos condenados por homicidio discriminados por departamento

Frecuencia de delitos anteriores cometidos por sujetos condenados por homicidio discriminados por departamento*

Departamento Hurto Homicidio

culposo

Homicidio

doloso

Secuestro Delitos

sexuales

Narcotráfico Venta de SPA a

Pequeña escala

Venta de objetos robados Estafa Infracciones

y contrav

enciones

Conducción bajo efectos de SPA Heridas menores en riñas o accidentes Daño a propiedad ajena Param

ilitarismo

Cundinamarca

3

 

 

 

 

 

1

 

 

 

1

2

 

 

7

Bogotá D.C.

35

3

9

1

1

5

9

18

 

5

11

16

11

 

124

Caldas

2

 

2

 

 

1

 

1

 

 

2

 

 

 

8

Valle del cauca

8

 

6

1

 

 

4

6

1

2

11

11

5

 

55

Boyacá

1

 

1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2

Antioquia

15

3

15

2

 

2

8

10

 

 

4

9

4

 

72

Tolima

2

 

 

1

 

 

1

 

 

 

 

1

1

 

6

Huila

3

 

 

 

 

 

1

 

 

 

 

 

1

 

5

Meta

3

 

3

 

 

1

 

2

 

1

1

4

1

1

17

Arauca

1

 

1

 

 

1

 

1

 

 

 

1

1

 

6

Risaralda

1

 

2

 

 

 

 

1

 

 

2

1

1

 

8

Quindío

2

 

1

 

 

 

2

1

 

 

3

2

1

 

12

Bolívar

4

 

 

 

1

 

3

4

1

 

1

5

1

 

20

Atlántico

2

 

2

 

 

 

1

1

 

1

1

1

 

 

9

Sucre

1

 

1

 

 

 

 

 

 

 

 

1

1

 

4

Santander

7

 

4

 

 

 

3

5

 

 

5

7

2

 

33

Santander del norte

2

 

3

1

1

1

1

2

 

 

4

2

3

 

20

Caquetá

 

1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1

 

2

Amazonas

 

1

 

 

 

1

 

1

 

1

1

1

1

7

Totales

92

8

50

6

3

12

34

53

2

10

47

64

35

1

Totales

* No se tuvo cruce con delitos de rebelión y extorsión

 

Anexo 2. Delitos anteriores cometidos por sujetos condenados por homicidio discriminados por edad a la que cometieron su primer delito

Frecuencia de delitos anteriores cometidos por sujetos condenados por homicidio discriminados por edad a la que cometieron su primer delito

Edad homicidio culposo homicidio doloso secuestro delitos sexuales narcotráfico Venta de SPA a pequeña escala Venta de objetos robados hurto estafa Infracciones y contravenciones Conducción bajo efectos de SPA Heridas menores en riñas o accidentes Daño a propiedad ajena paramilitarismo Totales

7

 

2

1

 

1

1

2

2

     

2

1

 

12

8

 

3

     

2

3

4

     

4

3

 

19

9

 

1

     

1

1

3

   

1

1

1

 

9

10

1

1

     

2

1

3

   

1

1

   

10

11

1

4

1

 

2

4

3

3

   

2

3

2

 

25

12

1

4

   

1

2

3

3

 

2

4

4

4

 

28

13

 

3

   

1

5

4

10

   

1

5

1

1

31

14

 

8

   

1

3

7

9

 

2

7

8

5

 

50

15

 

1

   

1

1

4

8

   

1

4

3

 

23

16

 

6

1

1

2

3

5

9

   

5

4

1

 

37

17

1

3

     

3

3

7

1

1

3

5

4

 

31

18

 

3

 

1

 

2

3

7

1

 

5

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2

 

26

19

 

1

1

   

1

1

2

   

2

4

1

 

13

20

1

2

1

 

1

 

2

2

 

1

1

2

   

13

21

 

1

         

1

   

2

2

1

 

7

22

 

1

         

3

   

1

1

   

6

24

         

1

 

1

           

2

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3

     

1

   

4

26

 

1

               

1

2

   

4

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1

     

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29

                   

1

     

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33

                   

2

1

   

3

36

                 

1

       

1

41

                   

1

     

1

52

             

1

           

1

[1] Este trabajo presenta resultados encontrados en la investigación realizada bajo el contrato 018 de 2005 entre la Dirección Nacional de Estupefacientes y la Universidad Nacional de Colombia acerca de las Fracciones Atribuibles en las relaciones Crimen – Droga.

[2] Las dificultades de obtener financiación para este tipo de investigaciones y las de acceso a muestras son las principales causas de la limitación en los tamaños de la muestra de los estudios.