FALSAS ACUSACIONES Y FALSAS MEMORIAS


DENISE MARIA PERISSINI DA SILVA

Psicóloga clínica,

assistente técnica jurídica

civil e mediadora familiar

 

Traducción realizada por

ELISA LIPPERT


En los procesos judiciales que involucran modificación de guarda, temas de poder familiar o reglamentación de visitas, infelizmente, es común, que surjan acusaciones, generalmente falsas, de agresiones físicas y/p sexuales sobre el niño, contra el progenitor que no detenta la guarda, como forma de destruir el vinculo y excluirlo de la convivencia. Las acusaciones son falsas, porque reflejan los intereses del progenitor que detenta la guarda, y no son auténticos del niño. Una vez que el niño es utilizado, en escenarios prestados, o situaciones descritas, que nunca fueran efectivamente vivenciadas, cabria al psicólogo, tanto en el ámbito clínico, (psicoterapeuta), tanto como en el ámbito jurídico, (`perito/asistente técnico), detectar y analizar , bajo el ángulo de la Psicología Cognitiva, los procesos de la memoria que originaran tales "recuerdos”.


La Psicología Cognitiva, es una rama de la psicología que estudia la memoria y los procesos cognitivos. En el caso de los “recuerdos” de agresiones o abusos que no ocurrieron, ella permite establecer, si el testimonio es exacto o si puede ser utilizado como prueba para el convencimiento del juez: si fuera verdadero, seria prueba de acusación contra el agresor, se fuera falsa, será prueba contra el progenitor alienado de manipulación, para la destrucción del vinculo paterno-filial.


Lo que ocurre con frecuencia, es que los profesionales de la Psicología, (clínica y jurídica), tanto como los operadores del Derecho, )abogados, promotores, jueces), no están preparados para lidiar con la hipótesis, de que las acusaciones de abuso sexual puedan ser falsas, y cual es el oscuro interés que sirve de plano de fondo para que ocurran. La completa destrucción del vinculo paterno filial, objetivado por el progenitor guardador, que mezcla resentimientos, frustraciones, dolor, rabia propios (por el fracaso de la relación conyugal) en el reracionamiento con el progenitor no guardador. Por si sola, esa situación es ya indicador de dificultades afectivas y perturbaciones emocionales, del/de la progenitor/a guardador/a, que no logra diferenciar los sentimientos y las relaciones, posee baja tolerancia a la frustración, y muestra dificultad para individualizar ( o discriminar) a los hijos, de si mismo/a.


E hecho, una acusación de abuso sexual, agresión física o atentado al pudor, es un hecho gravísimo, y refleja las relaciones despóticas de fuerza y poder, las dificultades afectivas y descalificación del otro como ser humano ( y sí considerado como un mero objeto de satisfacción personal)- El problema es que debe ser demasiado grave para ser liviana, pero la liviandad, suele prevalecer en esas situaciones, justamente, porque reflejan la cultura de la gratuidad y de la impunidad.


Se presupone, que el relato de un niño, acerca de un evento de esa naturaleza siempre sea verdadero, lo que refleja la total falta de preparación de los profesionales para evaluar la credibilidad del testimonio del niño y los dudosos (oscuros) intereses de los responsables por el. Asimismo (también), este es uno de los mayores equívocos que el Profesional  de la Psicología llamado a juicio para manifestarse, puede cometer, conforme describe ROVINSKI (2004), a saber:

 

“(...) Con el elevado numero de casos de abuso sexual de niños, se ha generado una nueva demanda a los profesionales del área de la psicología, que son requeridos, tanto para la evaluación de los casos, tanto como para intervenir de forma terapéutica. Preocupados con tales problemas, los psicólogos ha buscado mayor preparación técnica, siempre con el objetivo de comprender mejor las repercusiones de es tipo de trauma y las formas de ayuda que puedan ser ofrecidas.(....)


(....) Entre tanto, hay poca literatura nacional sobre la formación de estos profesionales, en relación al análisis de la credibilidad de las declaraciones de la victimas, estando en proceso de evaluación de los técnicos, vuelto hacia el análisis de las repercusiones psíquicas de violencia, como si el trabajo se iniciase siempre a partir del presupuesto en cuanto a la ocurrencia fáctica de lo que es relatado en relación al abuso (...)


(...)Situaciones de vínculos de lealtad con determinado progenitor, amenazas y repercusión de la denuncia a perjuicios causados al agresor y a la familia (recursos financieros, prisión, ruptura familiar), son algunos de los factores que pueden traer dudas respecto del relato de la victima. Otro hecho interviniente, bastante común, es el hecho de que el niño, al llegar a la evaluación, ya ha pasado por diversas entrevistas, trayendo un relato contaminado con informaciones, que, muchas veces, no condicen con la realidad del evento traumático. El niño, a partir de informaciones recibidas, de modo intencional o no intencional, pasa PRESENTAR RECUERDOS DE HECHOS QUE PUEDEN NO HABER OCURRIDO EN LA REALIDAD ( O NO DE LA FORMA COMO LOS RECUERDA), A PESAR DE CONSIDERAR ESOS RECUERDOS COMO REALES. (...)


(...)La credibilidad a que se refiere el presente capitulo, dice respecto de las características del relato, que permiten diferenciar aquellas declaraciones verdaderamente vivenciadas, de aquellas fabricadas, inventadas o imaginadas.”


(ROVINSKI, Sonia Liane R. Fundamentos de la pericias Psicológica forense. Sao Pablo. Vetor 2004,pp-141-144).


Específicamente en el caso de los niños que formulan “falsas• acusaciones de agresión/abuso, ellos son inducidos a hablar y utilizar pormenores falsos e inventados. Mucho tiempo después, esos niños, asimilan el contenido de sus propios relatos como si fuesen verídicos, y difícilmente consiguen separa la fantasía de la realidad. La imaginación libre, y/o la percepción visual de un objeto o hecho pueden influir significativamente en la memoria, llevando a crear recuerdos falsos, y las alteraciones en el monitoreo de la fuente de información. Si el interrogatorio fuera conducido por un psicólogo que no tenga habilidades para detectar la existencia o no, de la veracidad de las informaciones, terminara el mismo, induciendo, a través de formulaciones equivocadas de preguntas, al niño, a reproducir varias veces el contenido de las falsas acusaciones: primero, el niega la afirmación, y después acaba cediendo e confirma y acepta lo que le es dicho. Por lo tanto, si el psicólogo tuviera la habilidad, ética y capacitación técnica para detectar la autenticidad del contenido, conduciría el interrogatorio de modo de hacer que el niño entre en contradicción : eso será un fuerte indicio de que hubo manipulación de las informaciones, con el objetivo de destruir el vinculo con el progenitor alejado - y más aún, el psicólogo puede verificar que esa manipulación de informaciones, atiende a los objetivos del progenitor alienado, que induce al niño a reproducir el falso contenido, como forma de mantener un vinculo de dependencia neurótica entre él y el niño.


Agregándose otras informaciones científicas acerca de los relatos de abuso sexual, se discute mucho la cuestión, (el tema) de la veracidad de las declaraciones infantiles a saber


“(...)
Quienes han investigado la memoria infantil han concluido que fácilmente pueden implantarse ideas y recuerdos falsos de eventos que nunca pasaron. Los estudios indican que a menor edad de niños más propensos son al trasplante de recuerdos falsos. (...) Pero que sí se los presiona acosándolos mediante interrogatorios pueden terminar produciendo historias que nunca pasaron. Si quien los entrevista hace la misma pregunta en varias ocasiones, algunos niños supondrán que no están dando la respuesta ‘correcta’ y crearán una historia para satisfacer al adulto. La narración de un niño puede ser sutilmente inducida por el entrevistador reforzando las respuestas consideradas ‘adecuadas’ y castigando las inadecuadas. Una vez conformado este relato, puede implantarse como recuerdo en el niño. Cuantas más veces se vuelva al pasado, más sólidos se vuelven los recuerdos. Mientras más larga sea la investigación, más sugestivas y directas las técnicas que se usen y más pequeño sea el niño, es más probable que describa eventos que nunca pasaron.”

(SERRANO, Juan José Cañas; CAMARGO, Edna Patrícia. Propuesta de valoración psicológica forense de la veracidad del testimonio de víctimas de abuso sexual infantil. Boletín Electrónico de Psicología Jurídica y Forense. Mayo/Junio/2006. Disponível em: <http://www.psicologiajuridica.org>).

 

El Papel de la mentira en el desarrollo infantil.

 

Los niños hasta los 5-6 años de edad, poseen un pensamiento omnipotente, donde una intensa mezcla entre fantasía y realidad, no logran diferenciar la autenticidad de los hechos, y todavía están estructurando la comprensión lógica de la secuencia de acontecimientos, a partir de esa edad, en la cual se inicia el periodo de inserción social, comprensión de las reglas, y de las nociones de “verdadero” y “falso”, permitido y prohibido, posible e imposible, el niño percibe la existencia de informaciones, que no corresponden a la realidad, y que pueden o no acarrear o no un castigo,- pero el hecho de que el niño nota, que las consecuencias externas son diferentes delante (en relación a ) de la información “verdadera” y de la información “falsa”, es que, a veces, esas consecuencia, pueden ser más ventajosas, si ellos ofrecen información falsa, u omiten información verdadera. Es la estructuración de la mentira en el ser humano.


Si, la mentira es inherente al comportamiento humano y dificulta las relaciones sociales. Aun criticada y condenada )inclusive en los textos sagrados de muchas religiones, como en el Mandamiento Bíblico ¨No darás falso testimonio), somos tentados a mentir, como mero juego, manifestación de deseo de vanidades y poder, mecanismo de defensa y sobrevivencia psíquica y física, simulación para obtener beneficios o librarse de culpa o responsabilidad, o también de ataque de otra persona. El problema está en la utilización )consciente o inconsciente) de la mentira como forma de manipulación de la información, de los efectos de la mentira en las personas involucradas, y principalmente, con la frecuencia que la personas emiten informaciones mentirosas, que pueden conducir a la compulsión, comportamiento mórbido, que se instaura en la infancia y puede extenderse a la vida adulta.


Entonces, así afirman los científicos e investigadores acerca del comportamiento mentiroso:


Se puede definir a la mentira como el acto de engañar a alguien, sin antes informarlo de tal intención
(...)Por otro lado, existe el auto engaño, situación en la que aquel que falsea la información, cree en aquello que dice y juzga no estar mintiendo. La mentira es una característica central en la vida de una persona, por eso, tener conocimiento al respecto, será relevante para la comprensión de casi todos los comportamientos humanos. Se puede imaginar situaciones en las cuales la mentira genera implicancias graves y, por lo tanto, es necesario identificarla (...)
(...)

Comportamientos no verbales pueden indicar contradicciones entre aquello que el paciente dice y lo que se manifiesta en su comportamiento y gestos, siendo que el terapeuta puede utilizar tales datos en su trabajo terapéutico.
(...)

Aún cuanto el “gran mentiroso" emita un menor numero de señales con el cuerpo y el rostro, suprimiendo la mayor parte de los movimientos de contorsión del cuerpo, quedan casi siempre algunas pequeñas señales difíciles de ser eliminada. Algunos movimientos pueden limitarse a micro expresiones faciales, más tales indicios pueden ser detectados, en el caso de que el escucha esté atento.


PORTELLA,Mònica,BASTOS,Mauricio. Las señales (o signos) de la mentira. Revista Viver Psicologìa. Sao Paulo:Editora Segmento,no.122,AÑO XI ,marzo/2003,pp 24-25


“Ahora, se miente porque hay ganancia en esto, un interés que aumenta en proporción directa wn que no sospechamos del mentiroso. Cuanto mayor es la confianza en el mentiroso, y la seguridad de que el dice la verdad, mayores son los beneficios de la mentira. Así el mentiroso se torna sinónimos de una persona interesada en usa al otro, que hace del otro un instrumento para concretar su objetivo (...)


(...)El descubrimiento de la posibilidad de mentir y de que el otro pueda hacerlo, es una importante conquista subjetiva para el niño. Además, no seria necesario enseñar que la mentira es algo a ser evitado si no hubiese una disposición a mentir. De hecho, nada podría ser más terrible que vivir en un mundo, donde no se pudiese mentir (o donde sólo se pudiese mentir). En ese mundo no se podría desear. (...) Para el niño, el descubrimiento de la mentira, es condición para su individuación. El sabe, que puede quedar a solas con alguna cosa(...)


(DUNKER,Christian I.L. Mentira, el reverso de la verdad. Revista Viver Psicologìa. Sao Paulo:Editora Segmento ,año 4, no. 38 ,pp19-21


“(...)Si, pues, esconder la verdad-y en su lugar inventar una historia irrefutables-, no solamente demanda mucha creatividad, como presupone la capacidad de ponerse mentalmente en la piel de los otros solamente cuando logra contemplar la propia representación a partir del punto de vista de engañado, es que el mentiroso puede, a manera de un director teatral, ajustar su actuación, para que ella sea convincente. El poder de imaginar como se es visto por la persona engañada, esa capacidad de pensar como el otro, está entre los  actos cognitivos mas característicos del ser humano”. Kraft Ulrich, Nadie vive sin mentir. Revista Vivir Mente y Cerebro. S.P-Duetto Editorial, año XIII.no.141, pp. 40-44


!Irónicamente, la principal razón de que seamos tan buenos para mentir a los otros, es que somos buenos para mentirnos a nosotros mismos. Hay una extraña asimetría, en como dividimos la deshonestidad. Aunque estemos siempre prontos para acusar a otros de que nos engañen, somos increíblemente distraídos con nuestra propia duplicidad. Experiencia de haber sido victimas de falsedades grabadas indeleblemente en nuestra memoria, no implican que nuestras propias mentiras escapen tan fácilmente de nuestra boca no dándonos cuenta de ello generalmente.
(...)La ventaja del auto engaño, es que nos ayuda a mentir a otros de manera más convincente. Ocultar la verdad de nosotros mismos, la oculta de los otros.
(...)Engañarnos a nosotros mismos, nos permite manipular egoístamente a los que tenemos cerca y permanecer convenientemente inocentes para ante nuestros propios ojos.
(...)El autoengaño, nos ayuda a engañar a otras personas más eficazmente. Nos permite mentir con más sinceridad, mentir sin saber que estamos mintiendo. Deja de haber una necesidad de hacer una escena, de fingir que estamos diciendo la verdad. La persona que se auto engaña, juzga, en realidad, estar diciendo la verdad, y cree en su propia historia, haciéndola aún más persuasiva-
(,,,)estamos en la feliz ignorancia de que ponemos humo ante nuestros propios ojos. Una perspectiva biológica, nos ayuda a entender el porque de que los mecanismos cognitivos de auto engaño nos seduzcan tan fácil y silenciosamente. De manera experta e imperceptible, ellos nos enredan en desempeños tan elaborados que a escenificación, nos transmite total sinceridad a nosotros, nuestros propios actores”.
SMITH,David L Mentirosos innatos. Revista Vivir Mente y Cerebro.S.P.Duetto Editorial, añoXIV.no.153, pp.30-37)
 

MENTIRA Y DECISIONES RÁPIDAS


Científicos norteamericanos descubrieron que la mentira patológica (compulsiva). Puede tener origen en un desequilibrio raro de la materia blanca que liga las neuronas entre si (aumento de 22% en las regiones pre frontales, relacionadas a la toma de decisiones y discernimiento). Escaneos por resonancia magnética en tiempo real, de mentirosos compulsivos en el acto de mentir, constataron la activación excesiva del área de los lóbulos pre frontales, para pensar rápidamente en versiones de relatos fantasiosos y “crear” informaciones sin correspondencia en los hechos, dando una apariencia de veracidad, a una información falsa. Entonces, para esas personas se vuelve más fácil mentir, aunque no haya estudios suficientes para verificar, por que algunas personas poseen mayor cantidad de la referida sustancia blanca que otras.


(s.a)Mentir exige decisiones rápidas y discernimiento. Viver Mente & Cerebro. Sao Paulo.Duetto Editorial, año XIV, no. 16, p.19


Pero, puede pensarse en la hipótesis de que, si un niño inicia desde temprano un comportamiento reiterado para mentir, estará favoreciendo el aumento de la cantidad de sustancia blanca- y por ende, estructurando las bases para la instauración de la compulsividad para manipular las informaciones, en el comienzo, para atender a intereses ajenos, y más tarde para atender a intereses propios.


MENTIRAS, FALSAS MEMORIA Y FALSAS ACUSACIONES DE ABUSO SEXUAL.


Se puede concluir, por lo tanto, que la compulsividad a mentir hace que el niño pase a manipular las informaciones, para ejercer un pretendido control y poder sobre las situaciones y los comportamientos de las personas de su entorno. El problema reside en la dificultad de distinguir la verdad de la falsedad, teniéndose en un comportamiento infantilizado de omnipotencia fantasiosa.


La repetición frecuente, intensa ,y peor, como intento de librarse de la culpa o responsabilidad, atribuyéndosela a otros, hace que el cerebro registre la información falsamente relatada, estructurando una especie de “falsa memoria" que posee todas las características de un registro nemotécnico “autèntico )inclusive neuronal), pero que no encuentra correspondencia fàctica.


Entonces, las llamadas “falsas memorias” se estructuran a partir de la compulsividad por mentir, pero van tras la mentira, y tienen el efecto más devastador que la propia mentira, sea para el individuo que emite los falsos relatos, sea para eventuales victimas (personas referidas en tales falsos relatos en su entorno. Los investigadores de la Psicología Experimental Cognitiva, describen así la estructuración de las falsas memorias.


El relato de eventos por testigos y reos es muchas veces crucial para determinar el veredicto en un proceso. Por lo tanto, Cuanto podemos confiar en la verdad de recuerdos de estas personas de hechos que ocurrieron, por ejemplo, hace seis meses atrás? O mismo en el día anterior? Recientes estudios en Psicología Experimental Cognitiva sobre las llamadas falsas memorias, pueden contribuir a este tipo de cuestiones. Las falsa memorias son recuerdos de algo que en la realidad, no ocurrió, sin que sea una mentira deliberada del individuo. La Psicología Experimental cognitiva varios de los conceptos aceptados tradicionalmente por los tribunales para la evaluación de testimonios y deposiciones.


La memoria está compuesta por varios sistemas, con características propias, pero interdependientes. Entre los principales están la memoria “episódica”, que contiene informaciones relativas a hechos y conceptos )Por ejemplo,( fija local y momento de un acontecimiento),y es de larga duración, y la memoria semántica, también de larga duración, que fija pormenores de como ocurrió el evento, inclusive en términos de secuencia lógica de los hechos.


Pero la memoria humana no es fielmente reproductiva. Al contrario, está articulada a una serie compleja de procesos-inclusive relativos a la atención, percepción, e interés, y son recreadas o bloqueadas de acuerdo con lo que se desea recordar. Se considera por ejemplo, que el propio acto de rememorar algunas veces, e por determinado periodo de tiempo, puede modificar el contenido de aquello que se recuerda, inhibiendo o ampliando la representación de elementos. Puede sufrir también influencia de estereotipos )conceptos o convicciones rígidas y difícilmente modificables que alteran el conocimiento, privilegiando la rapidez y eficiencia en detrimento de la precisión y la verdad), como productos de informaciones previas que son responsables por recuerdos equivocados (y por lo tanto, de declaraciones o deposiciones equivocadas).


Las falsas memorias pueden ser de dos formas: espontáneas o sugeridas. La primera se da de manera endógena como autosugestión, y la segunda, exógena, como sugestión o falsa información accidental o deliberada. Las falsas memorias espontáneas, son aquellas donde la distorsión de la memoria se da de manera endógena o interna al sujeto, a través de la auto distorsión de la memoria, se da de manera interna o endógena al sujeto, a través de autosugestión. La autosugestión acontece cuando un individuo recuerda tan solo el hecho ocurrido, o sea de la memoria, de escencia, debido a interferencias en la entrada de nuevas informaciones. En este sentido, las investigaciones apuntan que tanto los niños, como los adultos prefieren resolver problemas basados en la memoria de la escencia por se esta más estable, beneficiando la flexibilidad del raciocinio, pero perdiendo fidelidad para la memoria literal; ya las falsas memorias sugeridas, surgen a partir de la implantación externa o exògena al sujeto, a través de deliberada o accidental sugerencia de falsa información. El efecto de la sugestibilidad de la memoria, puede ser definido como una aceptación e subsecuente incorporación de información posterior al evento ocurrido en la memoria original del mismo. Esa definición implica algunos presupuestos en cuanto a la sugestión; la no consciencia del proceso, resultado de información presentada posteriormente al evento en cuestión. Así, es un fenómeno de base nemotécnica e no de base social )por presión social o mentiras=. Otra premisa a resaltar en relación a la sugestibilidad sugerida, es que necesariamente ella puede, o no, alterar o substituir la memoria inicial.


Fuentes consultadas:

MAZZONI, Giuliana. Crimes, testemunhos e falsas recordações. Viver Mente & Cérebro. São Paulo: Duetto Editorial, ano XIII, nº 149, junho/2005, pp. 78-84.

WELZER, Harald. As guerras da memória. Viver Mente & Cérebro. São Paulo: Duetto Editorial, ano XIV, nº 156, janeiro/2006, pp. 44-51.

LENZEN, Manuela e LESSMOLLMANN, Annette. A reconstrução do passado. Viver Mente & Cérebro. São Paulo: Duetto Editorial, ano XIV, nº 156, janeiro/2006, pp. 52-55.

SELIGMANN-SILVA, Márcio. Viver e contar o trauma. Viver Mente & Cérebro. São Paulo: Duetto Editorial, ano XIV, nº 156, janeiro/2006, pp. 56-61.

NEUFELD, Carmem B.; DOMINGOS, Luiz P.; STEIN, Lilian M. Avanços e aplicações em falsas memórias. In: Anais do III Congresso Ibero-Americano de Psicologia Jurídica. São Paulo, 1999, pp. 66-69.

STEIN, Lilian M. Falsas memórias em depoimentos de testemunhas. In: Anais do III Congresso Ibero-Americano de Psicologia Jurídica. São Paulo, 1999, pp. 213-216.


El hecho de la utilización de las falsas memorias y de formular falsas acusaciones de agresión física y/o sexual contra tercero (el caso más frecuente el progenitor no guardador. El niño se aprovecha de los beneficios de la manipulación de informaciones, y el progenitor que detenta la guarda, se aprovecha de la gratuidad e impunidad al emitir gravísimas informaciones además de infundadas. Ambos se ven destituidos de escrúpulos, para utilizar recursos livianos para atender intereses sórdidos.


Es claro que no estoy aquí haciendo apología a la total e irrestricta “santificaciòn” de aquellos progenitores acusados de agresión de cualquier naturaleza, justamente porque una acusación de agresión o negligencia puede ser verdadera, lo que se pretende aquí es separar la paja del trigo, esto es, analizar antes de todo, la autenticidad y veracidad de las informaciones prestadas, considerándose la hipótesis de que pueden ser infundadas y utilizadas como mero instrumento de exclusión del vinculo parental, ignorándose o despreciándose las posibles consecuencias perjudiciales de tal comportamiento en el futuro. Esta distinción es la que efectivamente puede ayudar a ese niño, porque hará que el se conscientice de su comportamiento. y restablezca los limites de alcance de la verdad y la mentira, bien como pueda aceptar mejor las condiciones ambientales que se le presentan y pueda tolerar de manera madura y evolucionada las frustraciones y adversidades . Del mismo modo, ayudara también a los familiares que utilizan falsas informaciones del niño en beneficio propio, porque podrán tomar contacto con sus dificultades psicológicas que tanto limitan su desarrollo y el del niño.


Por todo eso es necesario que, al realizarse el estudio psicológico de cuestiones de familia e infancia, el psicólogo esté capacitado ética, técnicamente para detectar la existencia o no de la veracidad en los relatos de posibles o supuestos eventos de agresión/abuso, para que no haya equívocos en cuanto a la conducción de los trabajos clínicos y/o jurídicos- y que se consoliden los episodios de completa destrucción del vinculo parental, que tanto destruyen el saludable desarrollo de una criatura.